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Bases para promover la EE y las energías limpias en el próximo cuatrienio

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Por: Juan Carlos Rosero Gómez

Desde la expedición de la Ley 697 de 2001 “Mediante la cual se fomenta el uso racional y eficiente de la energía, se promueve la utilización de energías alternativas y se dictan otras  disposiciones”, no se notaba una posición tan clara y decidida como la del Señor  Ministro de Minas y Energía Amylkar Acosta Medina, para liderar la transformación productiva industrial y la adaptación al cambio climático mediante la eficiencia energética (EE) y la profundización de la utilización de las fuentes no convencionales de energía, especialmente las renovables (FNCER).

Tanto los pronunciamientos del Ministro, sus Viceministros, sus asesores de Despacho, las instituciones adscritas al MinMinas y las dependencias del Estado en estrecha coordinación con ellos, dan señales claras que permitan –por fin– esperar la llegada de un esfuerzo articulado para  pasar del nivel de diagnóstico al de la inversión en EE y FNCER en el país.

El entorno es propicio, tanto por el estado de avance de la tecnología, los procesos estandarizados, la ingeniería y el project finance, como por la entrada en vigencia de la Ley 1715 de 2014 “Por medio de la cual se regula la integración de las energías renovables no convencionales al Sistema Energético Nacional” promovida por el Senador José David Name Cardozo, una vez superados los motivos de objeción presidencial de la inclusión del gas de esquisto y el GLP (una equivocación) como fuentes no convencionales renovables de energía.

También hay que actuar con rapidez y decisión. El IDEAM anunció que la probabilidad de un Fenómeno del Pacífico (conocido como El Niño) especialmente seco, se ha incrementado para el segundo semestre de este año. Con el recuerdo fresco de los efectos del cambio climático observados en los  Llanos Orientales y la Costa Atlántica durante el primer trimestre de 2014, el país reclama una estrategia de adaptación, enfocada a soluciones estructurales y sostenibles, más allá de la emergencia.

Una vez despejado el camino, tanto el Ministro como sus entidades reguladoras y de planificación, estarán a tiempo de ver fructificar sus políticas y pasar a la historia como los que realizaron el cambio necesario, en el momento oportuno, mediante la fijación de objetivos de corto y mediano plazo y unas estrategias como las que a continuación se sugieren.

OBJETIVOS DE CORTO Y MEDIANO PLAZO

A continuación se plantean unos objetivos generales a lograr en el corto y mediano plazo para profundizar la EE y el uso de las FNCER en Colombia.

  1. Enfocar la formulación de los lineamientos energéticos del Plan de Desarrollo 2014-2018 hacia la EE y el uso de las FNCER;
  2. Articular las políticas de EE y las FNCER del Ministerio de Minas y Energía (MinMinas) con las Acciones Nacionalmente Apropiadas de Mitigación (NAMA) de la Estrategia de Desarrollo Bajo en Carbono (EDBC) del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS);
  3. Formular un plan de acción de corto y mediano plazo bajo el liderazgo del Ministro de Minas y Energía para el desarrollo de las políticas de EE y FNCER;
  4. Promover las oportunidades de mercado para la eficiencia energética y generación con fuentes limpias de energía en la industria, el comercio y los edificios públicos;
  5. Apoyar la formación de capacidades locales para ejecutar proyectos de EE y FNCER, en asociación con escuelas prestigiosas e industrias especializadas en temas de gestión, finanzas y técnicas, programas de divulgación, alta gerencia, extensión y formación de capacidades de auditoría energética, hídrica y estándares profesionales.

Articulación del Plan de Desarrollo 2014-2018 con los lineamientos energéticos nacionales en torno a eficiencia energética y el uso de las FNCER

 

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Por: Juan Carlos Rosero Gómez

En nuestro artículo sobre las bases para la eficiencia energética y el uso de las fuentes no convencionales de energía en el próximo cuatrienio, comentamos sobre las metas a corto y mediano plazo que debe adelantar el gobierno nacional para lograr los objetivos propuestos en torno a eficiencia energética y el uso de las FNCER.

Hoy les describiré de la estrategia para enfocar la formulación de los lineamientos energéticos del Plan de Desarrollo 2014-2018 hacia la EE y el uso de las FNCER

  1. Generar un ahorro (conservación de la energía) del 20% en el consumo de los usuarios residenciales y edificios públicos; un incremento de la productividad (eficiencia) del 20% en las empresas intensivas en el uso de energía en la industria y el comercio y una participación mínima del 20% de fuentes no convencionales de energía renovable (energías limpias) en la matriz de generación dentro de los próximos 4 años.

Esta estrategia es consistente con la experiencia europea. La UE se fijó tres metas ambientales principales para alcanzar antes de 2020: reducir emisiones  en el 20% de sus niveles en 1990, suplir 20% de su energía con renovables e incrementar la eficiencia energética en el 20%; mientras que las dos primeras son vinculantes, la meta de eficiencia energética es de compromiso voluntario para los estados miembros. Consecuentemente, el plan de acción de eficiencia energética 2007-2012 (conocido como Energy Performance of Buildings Directive EPBD 2002/91/EC, la más importante directiva en eficiencia energética de la UE) definió un marco de políticas y medidas para reducir el consumo de energía en el 20% para 2020. Estas metas son alcanzables en Colombia mediante voluntad política y compromiso empresarial, con beneficios en productividad, teniendo en cuenta que no se iniciaría de cero en tecnología ni en planeación.

  1. Hacer posible la creación y puesta en marcha de la Agencia Nacional de Eficiencia Energética como una entidad de naturaleza público privado para liderar y promover el desarrollo de la EE y FNCER.

Un programa de EE no tendrá éxito sin un efectivo liderazgo, como el que puede desarrollar la Agencia de Eficiencia Energética y Fuentes No Convencionales de Energía Renovables (por brevedad, la Agencia).

La constitución de la Agencia se puede realizar en el marco del artículo 96 de la Ley 489 de 1989, mediante la cual las entidades estatales, cualquiera sea su naturaleza y orden administrativo pueden, con la observancia de los principios señalados en el artículo 209 de la Constitución, asociarse con personas jurídicas particulares, mediante la celebración de convenios de asociación o la creación de personas jurídicas, para el desarrollo conjunto de actividades en relación con los cometidos y funciones que les asigna a aquéllas la ley.

Bajo este marco, la Agencia podría tener un régimen de aportes de naturaleza mixta, darse sus propios estatutos y códigos de gobierno corporativo, generar alianzas locales e internacionales, representar agremiaciones y estándares y actuar como estructuradora y ejecutora de proyectos de interés general. Igualmente, la Agencia puede desarrollar su actividad en un marco de derecho privado, desde el punto de vista presupuestal y de contratación, para la ejecución de los recursos de fuente privada y de cooperación internacional.

Los ejes de trabajo de la Agencia serían los siguientes:

i)                   Gestión técnica. La Agencia podría asumir, profundizar y desarrollar las estrategias que ha realizado y propuesto la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), para constituir la línea de base de los sectores de alta intensidad energética, recomendar al regulador el desarrollo de las políticas señaladas por el MinMinas, actuar como cuerpo consultivo del Gobierno Nacional y la oferta y la demanda de servicios energéticos en materia de EE y FNCER, entre otras actividades.

ii)                 Gestión de financiación. La Agencia podría realizar el Project finance de los planes y programas estratégicos para el sector, articular la oferta de recursos financieros de primer y segundo piso, gestionar y enfocar la cooperación internacional hacia los proyectos prioritarios del sector y promover y profundizar los incentivos tributarios y arancelarios hacia los proyectos de EE y FNCER. Incluso la Agencia puede desarrollar mecanismos de autosostenibilidad financiera con aportes provenientes de los ahorros generados por los negocios estructurados y financiados por ella.

iii)               Monitoreo, vigilancia y control. La Agencia puede constituir un entorno de monitoreo, vigilancia y control ético de la actividad del sector, realizar el registro de los contratos de las ESCO para profundizar la confianza entre el público y difundir los resultados de las políticas y el logro de los objetivos propuestos.

iv)               Estandarización y acreditación. La Agencia sería llamada a establecer estándares de medición y verificación de línea de base y resultados, establecer códigos de conducta de la actividad profesional y de las empresas de servicios energéticos (ESCO), servir de árbitro en los casos de controversia en los contratos de desempeño y promover y apoyar la expedición de los reglamentos técnicos que profundicen la EE y el uso de las FNCER en los sectores intensivos en energía.

Para ello, existen estándares internacionales y registro calificado de las capacidades profesionales y sistemas de medición. Por ejemplo, la Norma ISO NTC 50001 Sistemas de Gestión de Energía estableció el sistema enfocado en procesos productivos a seguir por la industria; desde el punto de vista de la práctica profesional, existe la acreditación Certified Energy Auditor CEA de la Association of Energy Engineers (AEE) y la Professional Energy Manager (PEM) de Institute of Energy Professionals-Energy University Schneider Electric;  en verificación y medición de resultados el International Performance Measurement and Verification Protocol (IPMVP)  promovido  por la Efficiency Valuation Organization (EVO); para energías limpias, el Renewable Energy and Energy Efficiency Partnership (REEEP); la construcción sostenible mediante sistemas  y estrategias de eficiencia energética es certificada por el estándar voluntario Leadership in Energy and Environmental Design (LEED), entre otros de aceptación mundial.

  1. Desarrollar el marco reglamentario de las Leyes 697 de 2001 y 1715 de 2014.

Estas dos importantes Leyes requieren el desarrollo de un marco reglamentario que podría liderar el MinMinas, en puntos como los siguientes:

Ley 697 de 2001 “Mediante la cual se fomenta el uso racional y eficiente de la energía, se promueve la utilización de energías alternativas y se dictan otras  disposiciones”, Diario Oficial 44.573 del 5 de octubre de 2001, Bogotá.

  • Establecer las normas e infraestructura necesarias para el cabal cumplimiento de la ley, creando la estructura legal, técnica, económica y financiera necesaria para lograr el desarrollo de proyectos concretos (Art 2). Es necesario logar el grado de inversión de los proyectos para aplicar las recomendaciones de las auditorías y caracterizaciones energéticas ya desarrolladas. También es la oportunidad para asignar las funciones de promoción de la eficiencia energética y las FNCER a la Agencia.
  • Desarrollar en forma efectiva las obligaciones especiales de las empresas de servicios públicos para realizar programas URE para los usuarios considerando el aspecto técnico y financiero del mismo y asesorar a sus usuarios para la implementación de los programas URE que deban realizar en cumplimiento de la ley (Art. 6). Es la oportunidad para impulsar el desarrollo de negocios mediante contratos de desempeño en las utilities y mecanismos de verificación monitoreo y recaudo de los ahorros por desempeño para las ESCO a través de la facturación.
  • El Gobierno Nacional establecerá los incentivos e impondrá las sanciones, de acuerdo con el programa de uso racional y eficiente de la energía y demás formas de energía no convencionales, de acuerdo a las normas legales vigentes (Art. 4). Es la oportunidad para sustentar los cambios requeridos dentro del período regulatorio 2015-2020 que se discuten más adelante.
  • El Ministerio de Minas y Energía formulará los lineamientos de las políticas, estrategias e instrumentos para el fomento y la promoción de las fuentes no convencionales de energía, con prelación en las zonas no interconectadas (Art. 9). Aunque la prelación es de las ZNI por la carencia del servicio, se puede impulsar la sustitución de combustibles por FNCER para resolver necesidades locales en el Sistema Interconectado Nacional (SIN).

Ley 1715 de 2014 “Por medio de la cual se regula la integración de las energías renovables no convencionales al Sistema Energético Nacional”.

  • La ley tiene por objeto (Art. 1. Objeto) promover el desarrollo y la utilización de las fuentes no convencionales de energía, principalmente aquellas de carácter renovable, en el sistema energético nacional, mediante su integración al mercado eléctrico, su participación en las zonas no interconectadas y en otros usos energéticos como medio necesario para el desarrollo económico sostenible, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la seguridad del abastecimiento energético. Con los mismos propósitos se busca promover la gestión eficiente de la energía, que comprende tanto la eficiencia energética como la respuesta de la demanda. Oportunidad para profundizar la utilización de las FNCER en el SIN mediante mecanismos de mercado diferentes al despacho económico del Administrador del Sistema de Intercambios Comerciales (ASIC).
  • Entre las finalidades de la Ley están (Art. 2. Finalidad de la Ley) incentivar la penetración de las fuentes no convencionales de energía, principalmente aquellas de carácter renovable en el sistema energético colombiano; establecer mecanismos de cooperación y coordinación entre el sector público, el sector privado y los usuarios para el desarrollo de fuentes no convencionales de energía, principalmente aquellas de carácter renovable, y el fomento de la gestión eficiente de la energía; el establecimiento de incentivos tributarios, arancelarios o contables y demás mecanismos que estimulen desarrollo de tales fuentes en Colombia; suprimir o superar gradualmente las barreras de tipo jurídico, económico y de mercado, creando así las condiciones propicias para el aprovechamiento de las fuentes no convencionales de energía, principalmente aquellas de carácter renovable, y el desarrollo de un mercado de eficiencia energética y respuesta de la demanda (Art. 2). El proyecto reconoce y enfrenta las barreras de entrada a superar mediante la reglamentación de la misma y la regulación, expuestas más adelante.
  • La Ley identifica y diferencia las FNCE y las FNCER (Art. 5. Definiciones). Se haría necesario reglamentar para ampliar estas fuentes para incluir los resultados de investigaciones en nuevas fuentes de energía (celdas de combustible, energía piezoeléctrica, nuevos resultados de investigación que podrían quedar excluidos en el corto plazo) y retirar aquellas que generaron objeciones de inconveniencia para la sanción presidencial de la Ley en 2013 (gas de esquisto y GLP).
  • La Ley asigna nuevas tareas a las instituciones, entre ellas la CREG (Art 6. Competencias Administrativas). Se requiere que el órgano colegiado cuente con expertos en temas de eficiencia energética, project finance aplicado a eficiencia energética, FNCE y FNCER y experiencia en mercados de carbono y desarrollo sostenible para poder articular su gestión con el MADS, el MinMinas, la UPME, el IPSE y la Agencia.
  • Los intercambios de energía bidireccional quedan sujetos a la regulación a expedir por la CREG (Lit a. Art. 7. Promoción de la generación de electricidad con FNCE y la gestión eficiente de la energía). Es necesario que la CREG incluya dicha actividad dentro de la agenda regulatoria del corto plazo o que el MinMinas la expida por medio de Decreto o Reglamento Técnico con el apoyo de La Agencia.
  • La Ley crea el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (FENOGE) (Art. 10). Este Fondo puede ser reglamentado también como un mecanismo de transacción de créditos de energía validados por auditores de tercera parte, como ocurre con los mecanismos de créditos de carbono voluntario. Igualmente puede apalancar la sostenibilidad de la Agencia. Uno de los grandes objetivos del Fondo podría ser la adopción generalizada del estándar ISO 50001 y los protocolos de medición y verificación de los contratos por desempeño.
  • El desarrollo de la eficiencia energética se alcanzará siguiendo el plan de acción indicativo para el desarrollo del PROURE (Artículo 27). El plan de acción indicativo para el desarrollo del PROURE es el instrumento que el Gobierno utilizará para promocionar la eficiencia energética, la concreción de las actuaciones en esta materia, el establecimiento de plazos para la ejecución de las mismas, la atribución de responsabilidades en el ámbito de las Entidades Públicas y la identificación de las diferentes formas de financiación y necesidades presupuestarias.

Este plan debe ser construido garantizando la participación ciudadana, de la academia, los gremios de la demanda (ANDI, , FENALCO, COTELCO, ACOPI, etc.) y la oferta (Cámara colombiana de la Energía, Consejo Colombiano de Eficiencia Energética, Consejo Colombiano de Construcciones Sostenibles, etc.). También se debe asegurar la participación de la Academia (ingeniería y procesos, finanzas, relaciones internacionales) y firmas especializadas en verificación de tercera parte para asegurar la inclusión de estándares y protocolos internacionales de medición y verificación.

  • La Ley crea objetivos de eficiencia energética para los edificios públicos (Artículo 30. Edificios pertenecientes a las administraciones públicas). Igualmente, la obligación de adoptar planes de gestión eficiente de la energía por parte del Gobierno Nacional y la administración pública (Artículo 32). Estos objetivos se pueden generalizar como parte de los Planes Institucionales de Gestión Ambiental PIGA, como lo hizo la administración del Distrito Capital con la expedición de la Resolución No. 00242 de 2014 “Por la cual se adoptan los lineamientos para la formulación, concertación, implementación, evaluación, control y seguimiento del Plan Institucional de Gestión Ambiental – PIGA”. Esta Resolución incluyó la obligatoriedad de desarrollar: Programa de Uso Eficiente del Agua, Programa de Uso Eficiente de la Energía, Programa de Gestión Integral de Residuos, Programa de Consumo Sostenible y Programa de Implementación de Prácticas Sostenibles.
  • Se requiere la articulación del Estado para la armonización de requisitos ambientales para el desarrollo de las FENC (Artículo 43). Esta articulación es clave para lograr el entendimiento de los beneficios y costos de la eficiencia energética y las FNCER por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y las Corporaciones Autónomas Regionales, para reducir el riesgo de pérdida de adicionalidad de los posibles proyectos con vocación de generar créditos de carbono. La articulación con las CAR podría ser facilitada por la Asociación Colombiana de Corporaciones Autónomas Regionales (ASOCARS).
  • El seguimiento y monitoreo es uno de los pilares de los programas de eficiencia energética, como lo establece la Ley, mediante el seguimiento estadístico y evaluación conjunta del cumplimiento de los objetivos (Artículo 45). En efecto, los ahorros pueden perderse rápidamente por falta de planeación, gerencia, apagado de equipos y procesos, falta de automatización y regulación de motores y calentamiento y cuando cesa el comportamiento eficiente. La medición y el benchmarking forman parte fundamental del programa de monitoreo y mantenimiento. Sin él, más del 8% delos ahorros por año se pierden y más del 12% por año se pueden perder sin sistemas de regulación y control (Schneider Electric, 2014). Esta labor puede encomendarse a la Agencia, dentro del proceso de reglamentación de la Ley. La Agencia puede apalancarse en verificadores de tercera parte o firmas de monitoreo y verificación que cuenten con los equipos y TIC necesarios para ello.
  1. Promover el desarrollo de los marcos reglamentarios de la construcción sostenible de edificaciones nuevas y la adecuación de las edificaciones existentes.

La puesta en funcionamiento de edificaciones nuevas – o ampliaciones mayores  (commissioning), la adecuación de edificaciones sostenibles (retro-commissioning) o revisiones periódicas (re-commissioning), son una fuente de eficiencia energética costo eficiente con períodos de payback muy atractivos. Los edificios pueden alcanzar rangos de ahorro de energía entre el 10% y el 30%; la media es 16% para edificios existentes y 13% para nuevos edificios; una cuarta parte de los edificios ahorran sobre el 30% y se obtienen ahorros sobre el 50% en aquellos edificios con serios problemas, dependiendo del alcance de la actividad de commissioning (Schneider Electric, 2014).

La American Society of Heating Refrigerating and Air Conditioning Engineers (ASHRAE) define commissioning como “un proceso orientado a la calidad para alcanzar, verificar y documentar que el desempeño de instalaciones, sistemas y ensamblajes cumple objetivos y criterios definidos. Esto empieza con la planeación e incluye diseño, construcción, puesta en marcha, aceptación y entrenamiento y puede ser aplicado a lo largo de la vida del edificio”

La Agencia puede liderar el proceso en los edificios públicos contenido en la Ley 1715 de 2014 por medio de políticas y reglamentos incorporados al Presupuesto Nacional, promover el desarrollo de estándares y códigos para edificios privados y se puede apoyar en firmas de verificación y certificación de tercera parte especializadas.

  1. Promover la utilización de las FNCER en todo el territorio nacional

Sin entrar en conflicto con las funciones del Instituto de Planificación de Soluciones Energéticas (IPSE) cuyo objetivo son las ZNI, la Agencia puede promover el uso de autogeneración, cogeneración y sustitución de combustibles por otras FNCER, aún dentro del Sistema Interconectado Nacional SIN, siempre que se cuente con las señales de precio de la energía discutidos más adelante.

Para lograrlo, se requiere superar una barrera tecnológica en la frontera de conexión al SIN de propiedad del Operador de Red (OR) y otra de medición neta de la energía excedente generada por el consumidor en la frontera con el comercializador. Igualmente, se requiere establecer incentivos simétricos de cargo por demanda que alienten la inversión por reducción de costos del empresario.

También son estrategias para el logro de metas de corto y mediano plazo en materia de eficiencia energética y uso de FNCER las siguientes:

 

 

Articulación de actores del gobierno nacional en la estrategia de eficiencia energética y uso de FNCER

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Por: Juan Carlos Rosero Gómez

El Gobierno Nacional debe adelantar una serie de acciones en el corto y mediano plazo para lograr los objetivos propuestos en torno a eficiencia energética y el uso de las FNCER. Así lo manifesté en el artículo bases para la eficiencia energética y el uso de las fuentes no convencionales de energía en el próximo cuatrienio.

También les enuncié anteriormente la estrategia para enfocar la formulación de los lineamientos energéticos del Plan de Desarrollo 2014-2018 hacia la EE y el uso de las FNCER.

Con éste artículo en especial, pretendo describir la estrategia para articular las políticas de eficiencia energética y las FNCER del Ministerio de Minas y Energía (MinMinas) con las Acciones Nacionalmente Apropiadas de Mitigación (NAMA) de la Estrategia de Desarrollo Bajo en Carbono (EDBC) del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS).  Para ello se debe:

  1. Profundizar el alcance en EE y FNCER de las NAMA

Las NAMA actualmente apoyadas por la Dirección de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenibles son las siguientes (MADS, 2014):

  • NAMA para la gestión integral de residuos sólidos.
  • NAMA de desarrollo urbano orientado al transporte
  • NAMA para la eficiencia energética en la producción de panela
  • Programa de sustitución de refrigeradores
  • Energías renovables en zonas no interconectadas
  • Fondo de renovación de flota de carga
  • Eficiencia energética en la industria

Las NAMA pueden ser políticas o regulaciones que promueven cambios de comportamiento, ya sea a través de incentivos, desincentivos o programas. Lo importante para ser considerada una NAMA es que la política o programa tenga un mecanismo de monitoreo y reporte sólido y creíble (MADS, 2014).

Un requisito indispensable para garantizar el éxito de una NAMA es que exista una agencia implementadora que se haga responsable de su coordinación e implementación. Esta agencia puede ser privada o pública pero debe representar a un grupo de agentes del sector o sub-sector o territorio en cuestión. Esta agencia implementadora podría ser la Agencia de Eficiencia Energética y FNCER.

  1. Apoyar la EE y las FNCER como parte del Programa de Transformación Productiva del  Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT)

El sector energético, así como la consultoría e ingeniería energética son uno de los sectores de talla mundial identificados por el Programa de Transformaciones Productivas del MinCIT. La articulación con este programa es muy importante, pues los sectores industriales pueden acceder a recursos financieros para realizar la transformación productiva consistente en cambios de tecnología, instrumentos de monitoreo y control y adopción de buenas prácticas requeridos para la EE.

  1. Proteger la adicionalidad de los proyectos de EE y FNCER para que puedan participar en los mercados de cumplimiento del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) o los mercados voluntarios de carbono.

La adicionalidad es un criterio de elegibilidad de proyectos dentro del mercado de carbono que ayuda a determinar si la implementación de dicho proyecto conlleva a un nivel de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) por debajo del nivel de emisiones de GEI que hubiera existido en el escenario más probable si no se hubiera implementado dicho proyecto. En términos prácticos, la adicionalidad ayuda a diferenciar aquellos proyectos que hubieran ocurrido con o sin bonos de carbono (proyectos no adicionales), de aquellos proyectos en los que, en ausencia del ingreso por bonos de carbono, el escenario hubiera sido distinto y hubiera implicado un nivel de emisiones de GEI mayor al que se obtendría a través de la implementación del proyecto (proyectos adicionales) (Finanzas Carbono, 2014).

En términos más sencillos, la adicionalidad es la contribución a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, más allá de lo exigido por las normas y regulaciones de obligatorio cumplimiento. Con este fin, todas las políticas, reglamentos, regulación, licencias y normas, deben procurar en su redacción proteger el carácter voluntario de los proyectos de EE y FNCER para que puedan calificar como proyectos con vocación de participar en los mercados de carbono del MDL y los mercados voluntarios de carbono y acceder a fuentes de financiación provenientes de los países con compromisos de reducción.

También son estrategias para el logro de metas de corto y mediano plazo en materia de eficiencia energética y uso de FNCER las siguientes: